Las altas temperaturas continúan afectando a gran parte del país. En al menos 25 estados de México, el termómetro ha alcanzado hasta los 45 grados centígrados, provocando complicaciones para millones de personas, especialmente durante la noche, cuando descansar se vuelve más difícil.
Ante este panorama, muchos recurren al uso de ventiladores o aire acondicionado para mitigar el calor; sin embargo, estas opciones pueden generar afectaciones en la salud, principalmente en el sistema respiratorio, debido a los cambios bruscos de temperatura.
Frente a ello, han comenzado a difundirse alternativas más seguras y accesibles que permiten refrescar los espacios sin necesidad de gastar dinero. Una de las más efectivas consiste en aplicar un proceso sencillo dentro del hogar que ayuda a reducir la sensación térmica en cuestión de minutos.
El método consiste en trapear el piso con agua fría, preferentemente con algunos hielos previamente añadidos para bajar la temperatura del líquido. Este procedimiento no requiere una limpieza profunda, sino generar humedad en el ambiente, lo que permite combatir el calor seco característico de la temporada.
Al evaporarse, el agua absorbe parte del calor del entorno, generando un efecto refrescante que puede disminuir algunos grados la temperatura en la habitación. Para potenciar el resultado, se recomienda evitar dejar charcos y mantener el suelo únicamente húmedo.
Especialistas sugieren realizar este proceso durante la noche o después del atardecer, cuando la intensidad del calor disminuye, ya que hacerlo en horas de mayor radiación solar reduce su efectividad. Además, abrir ventanas y puertas facilita la circulación del aire fresco.
Como complemento, colocar un ventilador tras haber humedecido el suelo ayuda a distribuir el aire y mejorar la sensación térmica en toda la habitación.
Este tipo de soluciones se posiciona como una opción práctica durante la primavera y el verano, cuando las olas de calor dificultan las actividades cotidianas y el descanso nocturno.