El cielo volverá a ofrecer un espectáculo astronómico extraordinario en 2027. Apenas pasó el eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026, la atención de científicos y aficionados ya está puesta en el próximo gran fenómeno: el eclipse total del 2 de agosto de 2027, cuya fase de totalidad alcanzará hasta 6 minutos y 23 segundos en su punto máximo.
Por su duración excepcional, el evento ha sido popularmente denominado el “eclipse del siglo”, aunque técnicamente no será el eclipse total más largo de este siglo. De acuerdo con la NASA, los eclipses totales pueden durar hasta alrededor de siete minutos y medio, y el récord para un periodo de 12 mil años se alcanzará en 2186, con una totalidad de 7 minutos y 29 segundos.
La NASA confirma que el eclipse del 2 de agosto de 2027 será visible como total en zonas del sur de España, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Arabia Saudita y Yemen, mientras que otras regiones de Europa, África, Medio Oriente y Asia podrán observarlo de manera parcial.
El eclipse comenzará sobre el océano Atlántico y la franja de totalidad avanzará hacia el estrecho de Gibraltar para continuar por el norte de África. Posteriormente atravesará Egipto y el mar Rojo, antes de recorrer zonas de Arabia Saudita, Yemen y el extremo noreste de Somalia, hasta finalizar sobre el océano Índico.
La fase completa del fenómeno se extenderá durante varias horas, aunque la totalidad —el momento en que la Luna cubre completamente el disco solar para quienes se encuentran dentro de la estrecha franja de sombra— será mucho más breve.
La NASA explica que durante un eclipse total el cielo puede oscurecerse de manera similar al amanecer o al anochecer y, si las condiciones meteorológicas lo permiten, es posible observar la corona solar, la atmósfera exterior del Sol que normalmente queda oculta por el intenso brillo de su superficie.
Entre todos los puntos de la trayectoria, Egipto será uno de los destinos más atractivos para los observadores, debido a la duración de la totalidad y a las condiciones geográficas de la región.
La duración es precisamente uno de los principales atractivos del eclipse de 2027. Mientras el eclipse total de agosto de 2026 ofreció periodos de totalidad considerablemente más breves —en la mayor parte de la trayectoria fueron inferiores a dos minutos y medio—, el de 2027 permitirá experimentar varios minutos de oscuridad completa.
La diferencia será particularmente notable para quienes puedan ubicarse cerca de la línea central del eclipse, donde la Luna permanecerá alineada con el Sol durante más tiempo.
Un eclipse solar sucede cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol y proyecta su sombra sobre nuestro planeta. Cuando un observador se encuentra dentro de la parte más oscura de esa sombra, denominada umbra, puede ver cómo la Luna bloquea completamente el disco solar.
La duración de la totalidad depende, entre otros factores, de la posición de la Luna respecto a la Tierra y de la geometría con la que se alinean los tres cuerpos celestes. La Luna no mantiene siempre la misma distancia respecto a nuestro planeta y su tamaño aparente puede variar, lo que influye en el tipo y duración de los eclipses.
La actividad astronómica no terminará con el eclipse total de 2027. El 26 de enero de 2028 se producirá un eclipse solar anular, en el que la Luna no cubrirá completamente al Sol y dejará visible un brillante anillo de luz alrededor de su silueta.
Este tipo de eclipse ocurre cuando la Luna se encuentra más alejada de la Tierra y, por lo tanto, aparenta ser ligeramente más pequeña que el Sol. Como consecuencia, no consigue cubrir por completo el disco solar y aparece el característico “anillo de fuego”.
La trayectoria de anularidad de 2028 atravesará parte de Sudamérica y continuará hacia el Atlántico, para alcanzar posteriormente zonas de Portugal y España. De acuerdo con los datos proporcionados en la información astronómica de referencia, el máximo de la anularidad alcanzará una duración de aproximadamente 10 minutos y 27 segundos.
Los eclipses totales no solo representan un espectáculo para millones de personas. También ofrecen a los científicos una oportunidad excepcional para estudiar la corona solar y analizar cómo responde la atmósfera terrestre al repentino descenso de la radiación solar.
Durante la totalidad, la desaparición temporal del brillo solar permite observar estructuras de la corona que normalmente son difíciles de estudiar desde la Tierra. La NASA destaca precisamente el valor científico de estos fenómenos para investigar la actividad del Sol y sus efectos sobre nuestro planeta.
Los especialistas recuerdan que observar el Sol directamente puede provocar daños graves en los ojos. Fuera de los breves minutos de totalidad de un eclipse total, es necesario utilizar lentes especiales para observación solar o filtros certificados; los lentes de sol convencionales no ofrecen protección suficiente.
En los eclipses parciales y anulares, además, nunca existe un momento en el que sea seguro mirar directamente al Sol sin protección adecuada, porque una parte de su superficie permanece visible durante todo el fenómeno.
Así, después del eclipse total de agosto de 2026, el calendario astronómico ya tiene marcado otro acontecimiento de gran magnitud: el 2 de agosto de 2027, cuando la sombra de la Luna recorrerá parte del planeta y ofrecerá en algunos lugares más de seis minutos de oscuridad total en pleno día.