Un joven de 21 años denuncia haber sido víctima de una presunta agresión y amenazas por parte de elementos de la Policía Estatal durante la noche del domingo 9 de agosto, cuando regresaba a su domicilio después de convivir con amigos en una carne asada.
De acuerdo con su testimonio y el de una familiar, el muchacho circulaba a bordo de un Chevrolet Camaro con dirección al municipio de Jesús María cuando, al encontrarse en el semáforo de Prolongación Libertad y Circunvalación Norte, varias patrullas le cerraron el paso.
El joven asegura que los policías descendieron de las unidades con sus armas y le ordenaron bajar del automóvil mientras le apuntaban. Asustado, obedeció y entregó su licencia de conducir y su INE para identificarse.
Fue entonces, según relata, cuando uno de los uniformados le mostró en un teléfono la fotografía de otro joven, quien aparecía golpeado, y le aseguró que estaban buscando a esa persona.
El denunciante sostiene que explicó inmediatamente que no era el hombre de la fotografía y que sus documentos permitían comprobarlo. Reconoció conocer al joven que buscaban debido a que ambos frecuentan un club de automóviles, pero insistió en que se trataba de personas distintas.
A pesar de ello, acusa que los agentes continuaron sometiéndolo y comenzaron a golpearlo.
“Me seguían sometiendo, mientras me daban golpes en la cabeza y patadas, cachetadas, diciendo que me dejarían igual que al de la foto”, relató.
Uno de los momentos que más temor le provocó, asegura, ocurrió cuando comenzó a reír de manera nerviosa debido al susto. Según su versión, esa reacción habría provocado que los policías intensificaran las cachetadas y patadas.
El joven afirma que durante aproximadamente 20 o 30 minutos fue golpeado, insultado y amenazado, además de que no le permitieron utilizar su teléfono ni acercarse nuevamente a su vehículo.
Los agentes también habrían revisado completamente el Camaro debido a un supuesto reporte de vecinos sobre detonaciones de arma de fuego. El muchacho aseguró que explicó que el ruido probablemente provenía del escape de uno de los automóviles que se encontraba en la reunión.
Según su versión, tras revisar el vehículo los policías no encontraron armas ni algún objeto que pudiera relacionarlo con un delito.
Hasta el momento, esta versión corresponde exclusivamente al testimonio del joven y de su familiar. Falta conocer la postura de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado para establecer qué motivó la intervención, qué elementos participaron y si existe algún registro oficial del operativo.